Enfréntate al Rey del Origami y a su ejército de invasores de
papel, alíate con compañeros extraordinarios y domina poderes mágicos en
este gran viaje para salvar el mundo.
Durante tu periplo, te cruzarás con personajes bastante
peculiares. Échales un cable o pide que te lo echen a ti. Al hacerlo, se
unirán a tu equipo un tiempo y no solo te deleitarán con su compañía:
¡a veces también te ayudarán en los combates!
Los secuaces del rey Olly han arrancado grandes pedazos del
paisaje, creando agujeros que no te permiten avanzar. Solo necesitas
cubrirlos con confeti mágico para que queden como nuevos. Para no
quedarte sin confeti, atiza todo lo que veas con el martillo: árboles,
la hierba, malos (grandes y pequeños) ¡y mucho más!
Dispersos a los cuatro vientos por culpa de la invasión, ¡los
habitantes de Villa Toad necesitan tu ayuda! Encontrarás a los pobres
arrugados, doblados y, en líneas generales, bastante chafados.
Los combates contra los secuaces plegados requieren que
despliegues maña e ingenio. Lucharás en un terreno formado por anillos:
el centro lo ocupa Mario y lo malos se colocan a su alrededor.
Desliza y gira los anillos con cuidado para agrupar a los
enemigos. Si lo haces correctamente, les infligirás aún más daño cuando
te toque atacar. Pero ojo: solo tienes un número limitado de movimientos
y el tiempo corre en tu contra, así que ¡no te distraigas!
¡Mario tiene sitio de sobra para llevar consigo un auténtico
arsenal! Además de sus fieles botas y su martillo, puedes equipar a
Mario con martillos y pares de botas adicionales, que le proporcionan
más habilidades de combate.
Por todos lados hay dispersos círculos mágicos: en ellos se
concentra un poder extraordinario que permite a Mario utilizar los
misteriosos brazos desplegables.